jueves, 6 de enero de 2022

UN RECUERDO ANECDÓTICO A PROPÓSITO DEL ABS

 

¡otro que no tiene ni puñetera idea de lo que dice!



Al ver estas imágenes, me ha venido a la memoria una anécdota de mi época de formador. No recuerdo bien el año, pero seguro que fue a mediados de la primera década del presente siglo. Hace ya unos cuantos años. Era el primer curso para Profesores de Formación Vial que se impartía en la Universidad Autónoma de Barcelona. Mientras estuve en activo participé en todos como profesor.

Si la memoria no me falla, creo que era a su vez el segundo curso que se impartía en Barcelona. En el primero también participé, ya que la empresa en la que trabajaba ganó el concurso que a tal efecto convocó el Servei Català de Transit.

El ABS, aunque no era mi materia, ni el tema a impartir aquel día en clase, pero sea como fuere y después de haberse presentado cada uno de los asistentes, uno de ellos pidió la palabra  alzando el brazo. Se la concedí y me lanzó, yo diría, que a quema ropa la siguiente pregunta:

— si usted condujera un vehículo con ABS y se encontrase con una situación de peligro en una calzada mojada, ¿pisaría el pedal de freno y del embrague a la vez?

— Sí, rotundamente sí —le contesté.

Se empezó a oír un run-run en la clase. Intuí que era de desacuerdo con mi respuesta. Incluso del fondo del aula oí que alguien largó: ¡vamos, que éste no tiene ni puñetera idea de lo que dice! Y lo dijo en un tono de voz que sobresalía del murmullo de la clase. Supuse, que  utilizaba aquel para  que yo me enterara de lo que pensaba. Y me enteré.

Transcurrido algunos segundos y sin hacer ningún comentario les rogué que guardaran silencio y que se manifestaran levantado la mano los que estaban de acuerdo con mi respuesta. Apenas la llagaron a levantar un tercio de los allí presentes.

 Eran jóvenes y algunos no tanto que  habían superado la fase de distancia y empezaban la fase de presencia. En pocas semanas serían profesores y profesoras de Formación Vial. Y por lo que supe después, eran buenos profesionales.

Hoy, cerca de cuatros lustros después, ojeando la revista TRÁFICO y viendo las imágenes, no sé por qué  he rememorado aquella anécdota.

 Quiero recordar que después de un largo silencio me dirigí  a aquellos futuros profesores y profesoras y les expliqué  lo que ustedes ya saben, pero no está de más recordarlo.




ABS es un acrónimo. Un acrónimo, en lingüística moderna, puede ser una sigla que se pronuncia como una palabra y que por el uso acaba por incorporarse al léxico habitual en la mayoría de casos. También puede ser un vocablo formado al unir parte de dos o,  a veces, más palabras. El ABS responde a las siglas de  «Antilock Braking System», que en español paladino seria: sistema antibloqueo de frenos.

 Es un elemento de la seguridad activa del coche que lo llevan instalado desde hace varias décadas. El primer coche que montó este sistema, patentado por Bosch, fue un Mercedes-Benz del año 1978.





Al principio eran sólo los coches de lujo los que montaban el ABS, hasta que en 2004 se hizo obligatorio para todos los coches nuevos en Europa. La anécdota que cuento ocurrió por aquella fecha.

La principal virtud de este sistema es la de poder seguir frenando sin que queden bloqueadas las ruedas delanteras y en consecuencia no se pierda la direccionalidad de coche.

Al pisar el pedal del freno se empuja un líquido a través de unos circuitos, y dado que un líquido no se puede comprimir, esa presión es transmitida a los frenos. Por lo tanto, si se le quita presión al líquido podemos evitar que las ruedas se bloqueen, sin que el conductor levante el pie del pedal. Para ello, se instalan unas electroválvulas que cuando reciben una señal eléctrica de la centralita del ABS, dejan pasar el líquido a un circuito diferente, liberando el freno de esas ruedas.

Además de las electroválvulas, que son las que regulan la presión del freno en cada rueda abriéndose y cerrándose, están: la centralita que es la que trabaja todos los datos obtenidos, los sensores de giro en las ruedas y una unidad de mando que es donde se decide si se deben abrir o cerrar las electroválvulas.

 ¡Qué buen invento!

… si lo utilizamos correctamente


domingo, 5 de diciembre de 2021

BULOS, LEYENDAS URBANAS Y CUENTOS CHINOS (II)

 

 

(II)

 

*España es el país de Europa que más radares tiene


 



En las vías de titularidad estatal, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT),  hay actualmente un total de 1.324 radares (694 fijos, 550 móviles y 80 de tramo. Hay 3,4 radares por cada 1.000 km cuadrados lo que nos sitúa muy lejos de países como Bélgica o Malta, donde se controla la velocidad con más de 66 radares por cada 1.000 km cuadrados, quedando España en la mitad de la tabla como noveno país con más radares de Europa.

 

Como podemos ver tal afirmación es falsa

 

* Podemos engañar al alcoholímetro en los controles de alcoholemia




Las pruebas para la detección de la posible intoxicación por alcohol consistirán normalmente en la verificación del aire espirado mediante alcoholímetros que determinarán el grado de impregnación alcohólica. Después de haber bebido alcohol, la alcoholemia alcanza su punto máximo entre 30 y 90 minutos después de haber tomado la última copa. A partir de ese momento la alcoholemia desciende en la sangre, aproximadamente, a un ritmo casi constante de 0,2 gramos de alcohol por hora.

 

No existe ningún truco para engañar a estos aparatos. Son falsos los siguientes remedios:

 

ü Masticar chicle, tomar café, té o aceite, porque este aparato mide el aire alveolar.

ü Hacer ejercicio, porque aunque se acelera el metabolismo y se elimina más rápido el alcohol por el sudor, el tiempo entre la primera y la segunda prueba es tan corto que no permite hacer efectivo este método.

ü Dormir un poco, porque el cuerpo ralentiza el metabolismo y se elimina más lento el alcohol. Para que sea eficaz se debe dormir acorde al consumo de alcohol consumido, es decir que si tenemos una tasa de alcoholemia de 1 gramo de alcohol por litro de sangre deberemos de dormir al menos 5 horas para reducir sustancialmente esta tasa.

ü Vomitar, porque el alcohol se encuentra distribuido en la sangre y en el estómago solo estará el alcohol que no se ha digerido.

Por consiguiente este aserto es falso

 

 

 

* El adelantamiento deberá efectuarse siempre por la izquierda.

 

Falso. Si existe espacio suficiente, el adelantamiento se efectuará por la derecha adoptando las máximas precauciones:

·        Cuando el conductor del vehículo al que se pretenda adelantar esté indicando su propósito de cambiar de dirección a la izquierda o inmovilizar el vehículo en ese lado.

·        En las vías con circulación en ambos sentidos, a los tranvías que marchen por la zona central.

·        En las vías urbanas, en calzadas con al menos dos carriles en el mismo sentido de marcha, delimitados por marcas longitudinales, se permite el adelantamiento por la derecha a condición de cerciorarse de que se puede hacer sin peligro alguno para los demás usuarios.

 

*Circular a velocidad  excesiva no  siempre aumenta el riesgo de accidente






En el binomio movilidad - seguridad, la velocidad de circulación es una de las principales causas de accidentes y víctimas en el tráfico, y por ello, su prevención por exceso de velocidad es uno de los aspectos más estudiados y debatidos por la comunidad científica en relación con la seguridad.

Se ha demostrado en un gran número de estudios científicos que existe una clara relación entre velocidad y accidentalidad, aunque no de forma exacta porque ya que depende de un gran número de factores.

 

En niveles superiores a 50 km/h, el número de colisiones disminuye un 2% cada vez que la velocidad media se reduce en 1 km/h.

 

La relación entre el exceso de velocidad y la frecuencia y gravedad de los accidentes de circulación es un hecho aceptado y demostrado por numerosos estudios científicos, y reconocido por los principales organismos internacionales en materia de tráfico.

 

El Modelo Potencial, propuesto por el experto en seguridad vial sueco Göran Nilsson –y aceptado académicamente formula que un aumento del 1% de la velocidad media, manteniendo todos los demás factores de influencia constante incluida la intensidad de tráfico, produce aproximadamente:

• Un aumento del 4% de los accidentes mortales.

• Un aumento del 3% de los accidentes mortales y graves.

• Un aumento del 2% de los accidentes con víctimas de cualquier

severidad.

Además, en ciudad, la DGT recuerda que el riesgo de muerte para un peatón se reduce un 75% cuando el conductor circula  a 40 km/h en lugar de a 50 km/h, y en más del 90% si va a 30.

Otro dato importante a tener en cuenta es que el 85% de las muertes en ciudad son a vulnerables (peatón, ciclistas y motoristas)

ü A 80 km/h fallece casi el 100%

ü A 50 km/h fallece el 50%

ü A 30 km/h solo fallece el 5%

 

Si reducimos la velocidad reduciremos el número y la gravedad de los accidentes. 

Por todos estos datos se puede concluir que la afirmación es falsa






viernes, 19 de noviembre de 2021

BULOS, LEYENDAS URBANAS Y CUENTOS CHINOS

 

(I)

 Un bulo es una noticia falsa propalada con algún fin. Una “Leyenda Urbana” es una historia que se mueve entre la ficción y la realidad.El término fue acuñado en 1968 por el estadounidense Richard Dorson, quien definía la leyenda urbana como una historia moderna «que nunca ha sucedido, contada como si fuera cierta».

Para que una historia ficticia se convierta en leyenda urbana es preciso que se difunda de forma espontánea como verdadera y que la información alcance cierto reconocimiento popular.

 

Es frecuente escuchar en la jerga popular la expresión “eso es un cuento chino. Ocurre cuando se duda de la veracidad de un relato porque tiene más de fantasía que de realidad o porque simplemente los datos no cuadran; en definitiva, cuando es mentira.

 

Sean bulos, leyendas urbanas o simplemente cuentos chinos, el darles veracidad supone ponerlos en práctica en alguna ocasión, pero tenga en cuenta que le puede costar un accidente o un disgusto económico, es decir, una multa por transgresión a la Ley de Tráfico.

He aquí algunos que, ya sean bulos, leyendas urbanas o cuentos chinos, circulan de boca en boca y a través de las redes sociales.

 

Intentaremos, con esta entrada y las que le seguirán, argumentar si son ciertos o falsos con la voluntad, por un lado, de promover el correcto conocimiento de las normas de circulación y de otro, sacar a más de un conductor o conductora  de alguna creencia falsa que pudiera tener.

 

* La mayoría de accidentes se produce por el mal estado de la carretera. 



El principal causante del accidente es el factor humano. Distracciones, alcohol, drogas, fatiga, velocidad excesiva… provocan entre un 80 y un 90 % de los siniestros.

Es falso afirmar  que la mayoría de accidentes se produce por el mal estado de la carretera.

 

* Las mujeres conducen peor que los hombres:

 

Es un tópico más  en relación a los comportamientos de hombres y mujeres que no está corroborado por datos objetivos y por investigaciones, más bien lo contrario. Así lo demuestran algunos estudios realizados al respecto  

 

     

La Dirección General de Tráfico publica estadísticas muy detalladas relativas a la accidentalidad de las que se pueden extraer datos suficientes por sexo que demuestran lo falaz que puede ser tal afirmación.






Estos datos de siniestralidad de la Dirección General de Tráfico,  desmienten esa absurda leyenda de que los hombres conducen mejor que las mujeres. La mujer se ve implicada en un número muy inferior de accidentes que acaban en fallecimientos, en heridos hospitalizados.

 Hace unos años, pocos, la Universidad Politécnica de Madrid y la Cátedra Eduardo Barreiros, hizo público un informe según el cual “los hombres son más arriesgados al volante, sufren más accidentes y estos son más graves que los de las mujeres”.

En consecuencia, la información es falsa; es un bulo, una leyenda urbana o un cuento chino.

 

* Te multan por conducir descalzo, con chanclas o llevar el brazo por fuera de la ventanilla.

 

Aunque no está recogido de forma específica en la normativa, la prohibición de conducir con chanclas, descalzo y/o  con el brazo por fuera o apoyado sobre la ventanilla, sí puedes ser sancionado si los agentes consideran que estos comportamientos pueden afectar al control de tú vehículo.  En consecuencia tal afirmación es verdadera.


* Está prohibido fumar mientras conduce: 




Este aserto es falso. Fumar mientras se conduce no está prohibido, pero no es aconsejable. Aumenta la probabilidad de accidente y es por ello que los conductores fumadores están implicados en el doble de accidentes que los no fumadores.

Los efectos que esta acción puede tener sobre el conductor son:

·       Posibilidad de distracción y pérdida de maniobrabilidad al encender un cigarrillo, sacarlo del paquete, etc.

·       Inutiliza una de las manos y genera problemas de visión a causa del humo.

·       Puede incluso disminución de la capacidad de atención  debido al aumento del monóxido de carbono en la sangre.

 

Fumar al volante de ni coche no está prohibido; en consecuencia la afirmación es verdadera.

 

Pero a pesar de eso, tenemos que tener claro que aunque no está prohibido el hecho de fumar, pero podría ser sancionado, si el agente considera que está provocando una distracción al volante, siendo la sanción de hasta 100 €. 

 

Lo que sí está prohibido es tirar la colilla por la ventanilla y conlleva la pérdida de 4 puntos y multa de 200€.

 

viernes, 22 de octubre de 2021

EL SALARIO DE LOS ALCALDES EN EL 2020

 

Quince alcaldes de España cobraron más de 80.000 euros en el 2020. Estos sí que son salarios dignos y no los que cobran la mayoría de ciudadanos y ciudadanas de este país.

El salario medio de los alcaldes españoles en 2020 se sitúa en los  13.741 euros. Pero hay que tener en cuenta que hubo  2.504 alcaldes  –el 36,86 %– que no cobraron por ejercer su función. 

Si excluimos a estos  que desempeñan su cargo gratis, la retribución media de los alcaldes se elevaría hasta los 21.763 euros. Esta cifra crece de manera notable entre los que tuvieron dedicación exclusiva; fue de  40.033 euros.

El alcalde que más ha cobrado en 2020 ha sido el de Madrid con 108.518 euros, seguido de la alcaldesa de Barcelona con 100.000 euros

Si relacionásemos el número de habitantes de cada municipio con el salario percibido por su alcalde, veríamos que no todos los españoles y españolas aportamos  la misma cantidad para cubrir el salario de nuestro regidor. El de Madrid  sería el regidor que más barato sale a sus ciudadanos (0.30 €).

Por comunidades autónomas, los alcaldes de la Región de Murcia fueron los que más cobraron de media por ejercer su puesto (43.961 euros), seguidos de los de Baleares (39.192 €) y Canarias (37.638 €). En el extremo opuesto se sitúan los de Castilla y León, con apenas 3.062 euros de media, Aragón (3.642 €) y La Rioja (4.933 €). 



Falta la alcaldía de Cádiz de la que no hay datos en el sistema ISPA.

En la siguiente tabla vemos los salarios de los alcaldes de la comarca de la Sierra de Segura. Falta la alcaldía de Hornos.


Las tablas están elaboradas con los datos ofrecidos por 6.793 alcaldías. Es incompleta porque hay  1.063 ayuntamientos. El de Hornos entre ellos)  que no los incluye el sistema de Información Salarial de Puestos de la Administración (ISPA) por haber aportado información dudosa o incompleta.

(Fuente: Ministerio de Hacienda. Sistema ISPA)



domingo, 10 de octubre de 2021

EL PONCHE QUE DE NIÑO ME DABA MI MADRE Y EL ESTERNOCLEIDOMASTOIDEO

  Mientras mi hemana crecia sana, yo casi me convertí en un niño enfermizo y enclenque hasta que cumpli los diez u once años.  No habia virus o bacteria que no se ensañara con mi cuerpo. Sarampión, varicela, tifus, paperas, catarros, tosferina o  cualquier otra enfermedad que pululara por el pueblo, yo era un buen candidato para cualquera de ellas. Mi madre  pensaba, con no falta de argumentos, que yo era un niño enclenque y enfermizo y que necesitaba vitaminas. Por eso, durante un tiempo un par de días a la semana por la mañana y antes de irme a la escuela “Elcura”, me daba un ponche.

En un vaso grande ponía la yema batida de un huevo, leche y añadia un vasito de vino de quina. Del aquel vino  se decía que tenía efectos saludables.Es medicina y es golosina”, decía el lema de Quina Santa Catalina. “Este excelente vino quinado es muy bueno para niños y mayores”, rezaba el de Kina San Clemente.

Uno de aquellos  días, a mi madre se le debió ir la mano y puso más vino de quina de lo acostumbrado y yo salí de casa más ufano que ningún otro día. Enfile la mal de contento la calle “Arroyo”, cruce la Plaza de la Iglesia y bajé la calle Nueva, hoy “San Isidro”,  hasta la escuela. Aquella mañana la lección que teniamos que llevar aprendida trataba de los huesos y musculos del cuerpo humano. Yo eufórico los recordé todos, incluso ese que tanto me costaba con tantas silabas llamado cleidomastoideo. Nunca lo he olvidado.

A lo mejor ahora, a mi edad, debería empezar a tomar aquel tipo de ponche y la neuralgia posherpética que padezco hace un tiempo provocada por uno de aquellos virus que atacó mi cuerpo de niño y que ha permanecido dormido en él hasta que el muy jodido ha encontrado las condiciones adecuadas para atacar de nuevo.  De niño, la varicela y a mis setenta y pico, la neuralgia postherpética, la llamada “culebrilla”. Dos ataques del mismo virus en distintas épocas de mi vida, pero yo sigo acordándome del esternocleidomastoideo.






domingo, 19 de septiembre de 2021

LA CHICA DE LA CURVA

 

Las leyendas urbanas beben de tradiciones ancestrales y revelan los miedos de la sociedad del momento. “La chica de la curva” es una de esas. Un clásico de las leyendas urbanas que, pese a todos los avances tecnológicos de hoy, pervive en el imaginario colectivo de muchos conductores.


La leyenda se remonta a los años setenta del siglo pasado, aunque  hay quien dice que es mucho más antigua. Al parecer, en la época que no existía el automóvil, la chica paraba a un jinete o al mayoral de un coche de caballos. Según ha ido evolucionando el medio de transporte, ha evolucionado la historia. 

En casi todas las carreteras peligrosas del mundo existe la “chica de la curva”. Casi todos los casos son  leyendas urbanas que pasan de generación en generación y de boca en boca; historia que te cuenta uno al que se la contó su vecino  porque le ocurrió a uno de su pueblo. No hay nada que pueda indicar que todo se deba a una alucinación, a una casualidad, o forme parte de un mito o de una historia de miedo o que sea de verdad.

Una joven cuyo cuerpo y espíritu siguen vagando sin rumbo por las carreteras del país. Durante todos estos años no han faltado los testimonios que dicen haberla visto, pero ninguno ha podido aportar prueba alguna.

Los que han dedicado tiempo  a su estudio concluyen que se trata de una especie de hada madrina, una figura que ha fascinado al hombre desde siempre.

Son muchas las leyendas de personas fallecidas que deambulan por las carreteras, pero esta de la chica de la curva es la que más impacto ha tenido en los conductores que han quedado pasmados y con los nervios de punta, pero este hecho, inexplicable hasta el día de hoy erizan nuestra piel sin poder dar una explicación coherente cuando nos lo cuentan.

En una curva de la carretera que sube a Segura, o en otra tan distante como  las  famosas curvas del Garraf de Barcelona, o en una de la carretera que lleva a Rio Madera, un amigo de un amigo de su vecino asegura haber visto a la joven en una noche cerrada.





La narración que me llegó hace algunos años fue de alguien que afirmaba ser amigo de uno que dijo ser testigo directo. Así me la contó, y así os la cuento:

“Era noche cerrada y empezaba a llover; nuestro testigo acciona el limpiaparabrisas, desconecta la radio y  centra toda su atención en el asfalto que tiene delante y que se difumina cada vez más por el mal funcionamiento de las escobillas del limpia. Tengo que cambiarlas, se dijo a si mismo mientras le  daba una velocidad más rápida al dispositivo.

A medida que avanzaba se notaba más y más tenso. Nunca le había gustado conducir de noche y menos con lluvia. Pero en aquella ocasión no tenía más remedio si quería dormir en casa.

De pronto vio la curva a la derecha, bastante cerrada, o al menos a  él se lo pareció y ya dentro de la misma pisó el freno bastante fuerte. ¡Menos mal!, pensó, y un sudor frio le recorrió todo su cuerpo. Estuvo a punto de salirse de la misma porque llevaba una velocidad excesiva. Ya en línea recta y algo menos tenso conectó las largas y el haz de luz iluminó la calzada. Después de haber recorrido unos pocos kilómetros, en plena recta, le pareció ver una silueta al lado derecho de la calzada. A medida que se acerca, percibe la silueta más nítida; es la de una chica vestida de blanco haciendo autoestop


La imagen que acaba de escudriñar, ya casi a su altura, no encaja dentro de su lógica, pero lo cierto es que un pensamiento de empatía y solidaridad le hizo detenerse una vez que la había rebasado. ¡Pobrecilla! Con esa ropa tan veraniega y sin paraguas se va a poner hecha una sopa en un sitio tan solitario y desolador.

No supo muy bien por qué, pero un impulso le hizo poner  la marcha atrás y recular unos metros, hasta donde estaba ella. Esta abrió la puerta y con semblante apesadumbrado le pidió que si podía acercarla hasta el próximo pueblo. La chica subió y se acomodó en el asiento trasero, el del copiloto estaba ocupado con una bolsa.

Guillermo, que así se llamaba nuestro protagonista, puso la primera y enfiló la carretera con su conciencia tranquila porque creía que estaba actuando correctamente. De haber sido él, en lugar de la chica, le hubiera gustado que así lo hiciera el primer conductor que pasase.

Después de recorridos unos kilómetros, ambos permanecían callados. Pronto llegaron a donde la calzada empezaba a serpentear. Las curvas eran cada vez más pronunciadas y la chica le pidió que redujera la velocidad, que tuviera cuidado, que esas curvas eran peligrosas, que había muchos accidentes y en no pocos casos eran mortales.

 — En la siguiente curva me maté yo en una noche como esta.

Al escuchar semejante afirmación, un frio hiriente le recorre todo el cuerpo  y se percata de lo terrorífico de las palabras de la chica, y casi sin pensar, pisó a fondo el pedal del freno hasta detener el vehículo al inicio de la curva.

—¿A mí me vas a dar consejos…? Soy un conductor excelente, sin ningún accidente en mi historial.

Era la respuesta que iba a soltarle a la chica, pero no pudo articular palabra alguna porque al mirar por el espejo retrovisor interior se percató de que no había ninguna chica en el asiento trasero. Tuvo que girar la cabeza y comprobar que así era.

El terror se apoderó de Guillermo, que tembloroso apartó su automóvil al lado derecho. Se bajó e incompresiblemente rodeó el coche a ver si estaba. Anduvo unos metros por delante y por detrás del vehículo en una absurda busca de la joven,  pero como era de suponer no dio resultado. No había rastro alguno de ella. Se pellizcó la cara por si aquello era un sueño.

Con el susto en el cuerpo reinicio la marcha a una velocidad más lenta de la que era habitual en él. Mientras recorría aquellas curvas pensó en parar en el próximo pueblo, buscar el cuartel de la Guardia Civil y poner el caso en su conocimiento. Pronto lo descartó y se dijo así mismo: Si lo cuento, lo primero que me harán, antes de tomarme declaración,  es la prueba de la alcoholemia. ¿Quién me va a creer?

Puso la cuarta y enfilo la carretera con el deseo de llegar a su casa cuanto antes.

Guardó su secreto durante años por miedo a hacer el ridículo si contaba aquel esperpéntico e inexplicable suceso. Con el tiempo hasta tuvo dudas de si fue real aquello que  le había sucedido;    ¿ fue una aparición o fue una alucinación o aquello nunca le ocurrió?

 Leyenda o no, invención o fantasía hay opiniones para todos los gustos. Lo cierto es que el misterio de la chica de la curva sigue sin ser resuelto. La leyenda se hizo famosa en la década de los setenta del siglo pasado. Desde entonces son muchos los conductores que aseguran haber llevado una joven que deambulaba por la carretera en las frías y oscuras noches de invierno.

Nadie sabe a ciencia cierta cómo murió la joven. Algunos afirman que había muerto al volcar su automóvil, otros que fue atropellada por un camión cuando iba en su bicicleta; unos la describían rubia y se aparecía con un vestido blanco, otros que morena y vestía de negro. Pero en cualquier caso ha resultado imposible dar con un testigo directo de aquel suceso.

Muchos medios se hicieron eco de la noticia como el vespertino Catalunya Exprés o la revista Blanco y Negro, pero nada se pudo comprobar acerca de la joven que aparecía, especialmente en las carreteras de Majadahonda (Comunidad de Madrid). La leyenda sigue vigente.

¿Leyenda, mito o alucinación? No lo sé, pero quien me lo contó, creía ser cierta. La considero una persona seria equilibrada, culta y poco dicharachera, pero  como él dice, desde que a le contaron  el episodio de “la chica de la curva” se sumó al grupo de  aquellos que dicen que no creen en las brujas, pero que haberlas, haylas. Yo también me sumo.